PROPUESTA FORMATIVA Y
TRANSFORMATIVA
(¿En otras palabras, de qué se trata todo esto?)
¡Advertencia!
Esta
propuesta va dirigida a aquellas personas que desean participar en una actividad
diferente de formación personal o profesional e innovadora.
De
modo tal que NO
PIERDAS EL TIEMPO AL SEGUIR LEYENDO si buscas un curso o taller
enmarcado en prácticas tradicionales, tales como:
- Relator exponiendo …y exponiendo … y exponiendo
- Participantes tomando apuntes y con poco nivel de participación
- Breaks de café y galletas
- Participantes mirando sus relojes o haciendo dibujos y/o garabatos en un papel esperando que finalice la tortura educativa
- Pobres resultados en cuanto a cambios conductuales pasados unas semanas luego de finalizada la capacitación o entrenamiento
1. Nuestra Propuesta
(¿Dispuesto a leer sin
bloqueos mentales?)
Para
que el proceso formador y transformador de una actividad educativa se concrete,
es necesario que exista:
Una combinación de temas requeridos y definidos como interesantes por el participante (para generar una actitud positiva hacia la formación y querer aprovechar dichas oportunidades),
Una metodología formativa atractiva,
Un formador habilidoso que cuente con los conocimientos fundamentales acerca de cómo funciona y aprende el cerebro humano. Un órgano diseñado para aprender de manera permanente.
Luego de varios años trabajando en la formación de
personas estamos convencidos que un área clave que debe ser intervenida es la suma de actitudes, comportamientos y la
estructura de creencias que los participantes de nuestros talleres traen
consigo al momento de ingresar a nuestros procesos. Es decir, no basta con
enseñarles las herramientas de conocimiento lógico que se requieren para
realizar una función o tarea.
(¡grábate
bien esto!)
Es importante
que comprendamos un poco los hábitos de pensamiento y patrones de
comportamiento que tenemos adquiridos
como personas participantes en una sociedad determinada. Sin duda éstos han
sido resultados del modelo educativo en que estamos insertos y de los códigos
sociales del medio en que nos desarrollamos desde niños y que han ido
estructurando nuestra forma de pensar y actuar.
¿Formados para ser emprendedores?
(No
te salgas del texto… esta pregunta es
para ti)
¿Te has preguntado alguna vez acerca del descalce que existe
entre las habilidades que exige poner en práctica un proyecto de negocio u otra actividad versus el entrenamiento y patrones de pensamiento y conducta que les
entregó a una persona el sistema educacional al cual fue expuesto por 8, 12 o
más años de estudio?
¿Cuál ha sido este modelo educacional?
•
Seguimos
utilizando un modelo que responde a una necesidad impuesta por la Revolución industrial
que requería masificar la educación, con el objeto de formar trabajadores que
fuesen capaces de suplir la necesidad creciente de mano de obra administrativa,
estructurada y estandarizada. Por consiguiente se basó en habilidades lógicas,
como el lenguaje, las matemáticas y las ciencias. No era necesaria la
creatividad sino la capacidad de incorporarse eficientemente a procesos
productivos en marcha.
Hoy la sociedad y el sistema económico reciben esa
herencia de personas formadas en general con poca iniciativa y baja creatividad.
Por el contrario, han aprendido a cumplir instrucciones de manera bastante
eficiente… pero sólo si se las indican o si la figura de autoridad está
presente.
Entonces, ¿cómo formar
personas con motor propio?, ¿cómo contar con personas que hagan lo que tienen
que hacer porque están convencidos de ello?, ¿cómo motivarlas a aprender y que
este aprendizaje se traduzca en cambios conductuales sostenidos en el tiempo?
En todo proceso formador,
bajo nuestra metodología, cada participante mediante una serie de interrogantes
reflexivas se autoclasifica en alguna de las siguientes categorías:
- Grupo 1: Personas que no saben o no tienen muy claro lo que quieren lograr en las diferentes dimensiones de su vida (familiar, financiero, espiritual, personal y salud)
- Grupo 2: Personas que saben lo que quieren lograr pero no saben cómo lograrlo
- Grupo 3: Personas que saben lo que quieren lograr, saben cómo lograrlo pero no emprenden la acción
- Grupo 4: Personas que saben lo que quieren lograr, saben cómo lograrlo, emprenden la acción, pero no generan el resultado declarado
Autoclasificarse en alguna de estas
categorías, promueve el hecho de tomar conciencia que el programa formativo que
está a punto de iniciar SÍ le ayudará a lograr alguna de las metas que el participante
se ha definido (o se definirá dentro del programa).
Para más detalles puedes ver el
siguiente video:
Puedes copiar este vínculo y pegarlo en la barra del
navegador.
2. Metodología utilizada
Mientras ese
conocimiento no sea asimilado de manera eficaz en nuestro cerebro (redes neuronales) no se producirá el aprendizaje efectivo,
entendido este como una evolución de la persona de modo que se traduce en
nuevos comportamientos y actitudes.
En efecto para crear y reforzar nuevas redes
neuronales con alta conexión entre ellas que impliquen adoptar un nuevo
aprendizaje capaz de modificar tus comportamientos y tus pensamientos (en
consecuencia nuestra realidad) promovemos en la formación de las personas tres condiciones
fundamentales:
1. Capturar la atención del participante
durante el aprendizaje (para ello las metodologías actuales nos entregan muchas
alternativas)
2. Darle a la información nueva
un alto valor emocional. Es decir, que al participante “le den ganas de aprender”
3. Generar un ambiente de
aprendizaje con una alta carga de dopamina, un químico emitido por el cerebro
ante una experiencia agradable y que ayuda a fijar la información en las redes neuronales.
Para más detalles puedes ver el siguiente video:
Puedes copiar
este vínculo y pegarlo en la barra del navegador.
¿Por qué
Neurociencia Aplicada?
Porque
utilizaremos el conocimiento que la neurociencia ha aportado acerca de cómo
funciona nuestro cerebro, para entender cómo se conformaron nuestros patrones
de pensamiento, nuestras formas de entender y enfrentar el mundo, nuestros
hábitos y comportamientos.
La buena
noticia es que la misma neurociencia nos indica qué podemos hacer para rehacer
las redes neuronales sobre las que se sostienen hábitos que deseamos modificar, potenciar o definitivamente eliminar para poder
emprender con mayor éxito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario